POBLADO IBÉRICO SANT MIQUEL (VINEBRE)

El poblado fortificado de Sant Miquel, construido en lo alto de un cerro cercano al río Ebro, destaca por la adaptación de las construcciones a la orografía del territorio donde se ubica. Su situación responde, como muchas otras poblaciones establecidas en la zona, al control de las comunicaciones fluviales entre la costa y el interior, así como la facilidad de establecer contactos con comerciantes procedentes de otros pueblos mediterráneos.

Por su situación estratégica, el cerro de Sant Miquel fue reaprovechado el año 1938 en el transcurso de la Batalla del Ebro. Aun hoy podemos ver vestigios como trincheras y nidos de ametralladoras.

Sant Miquel de Vinebre forma parte de la Ruta de los Iberos del Museu d’Arqueologia de Catalunya.